Presentación de niños al templo en la parroquia de Nuestra Señora de los Bosques

Aunque no son un sacramento, esta celebración es una oportunidad para reafirmar la fe y el compromiso cristiano. Aquí te compartimos todo lo que debes saber.

SACRAMENTOS Y SERVICIOS

Pastoral de la comunicación

10/1/20242 min read

Las presentaciones de niños son una tradición cristiana con raíces en la presentación de Jesús en el templo, relatada en el Evangelio de Lucas (2:22-40). Este acto simboliza el ofrecimiento de los niños a Dios y es una oportunidad para que las familias manifiesten su fe y compromiso con formación permanente en la fe. Aquí te compartimos todo lo que debes saber para hacer la presentación de niños, regularmente de 3 años, en la Parroquia de Nuestra Señora de los Bosques.

¿Qué es la presentación de niños al templo?

Las presentaciones no son un sacramento, como el bautismo, la confirmación o la eucaristía; sin embargo, poseen un profundo significado en la piedad popular. A diferencia de los sacramentos de iniciación cristiana, no recibir esta bendición no afecta la vida espiritual de los fieles ni tiene implicaciones mayores en su camino de fe.

No obstante, participar en una presentación de niños es una hermosa manera de reafirmar la fe y encomendar la vida de los pequeños a Dios. Esta tradición fomenta la unión familiar y fortalece los valores cristianos.

Durante la ceremonia, el sacerdote bendice al niño o niña, y encomienda su vida y futuro a Dios. Es un momento para que los padres renueven su compromiso cristiano y su pertenencia a la comunidad parroquial.

Fechas y requisitos necesarios

Las presentaciones tienen lugar los sábados después de los bautismos, que comienzan puntualmente a las 12:00 pm. Para participar, basta con notificar al sacerdote o al sacristán minutos antes de que inicie la celebración de los bautismos.

Para recibir la bendición es indispensable llegar antes de iniciar la celebración de los bautismos y notificar al sacerdote o sacristán su intención de recibir la bendición. Dado que no se solicitan documentos ni trámites previos, la ceremonia se lleva a cabo de manera sencilla al término de la celebración anterior.

Una de las características, al no ser un sacramento, de esta celebración es que no requiere preparación previa para los padres o padrinos. Asimismo, no es necesario presentar ningún documento previo ni realizar trámites en la oficina parroquial.

Además, la ceremonia no tiene un costo, ya que no existe un estipendio establecido. Sin embargo, se invita a las familias a realizar un donativo voluntario al sacerdote que preside la ceremonia.